Regar el pedazo que se usa, no el terreno entero
En un predio grande de Abayubá el error más caro es querer aspersores de punta a punta. El pasto del fondo que se corta cada tanto aguanta con la lluvia; lo que pide agua en enero es el césped que rodea la casa, el cantero de la entrada y la sombra donde se pone la mesa. Por eso el riego automático en Colón Sudeste y Abayubá lo diseñamos de adentro hacia afuera: primero el círculo de uso diario, después, si el caudal alcanza, lo demás.
Antes de dibujar nada medimos cuántos litros por minuto da la canilla. En una zona de poca densidad como esta, con casas separadas y calles de barrio tranquilas, ese número es el que manda: define cuántos rotores pueden girar a la vez y cuántas zonas lleva el programador.
Frutales y huerta de granja: goteo por hilera
Las zonas de granja del barrio tienen frutales en fila, a veces una huerta, y ahí no va aspersión. Se tiende una manguera de goteo por hilera con un emisor al pie de cada planta, y en la huerta, líneas con goteros cada pocos centímetros a lo largo del surco. El agua va a la raíz, las hojas quedan secas y el pasto entre hileras no crece de más.
Cada hilera larga necesita un filtro a la entrada de la zona y una llave al final para purgar la línea una vez por temporada. Si la granja se riega hoy con balde o manguera, el cambio se nota en el primer verano.
El cerco del límite, la línea más larga del sistema
Muchos terrenos del barrio cierran con cercos vivos de decenas de metros contra el alambrado. Regarlos a mano es imposible, y un cerco nuevo sin agua en el primer verano se pierde a medias. La solución es una línea de goteo pegada al pie del cerco, en su propia zona, con goteros autocompensantes para que la última planta reciba lo mismo que la primera. Si el cerco está invadido por maleza, antes conviene un corte de pasto en Colón Sudeste y Abayubá para despejar el pie y ver por dónde pasar la manguera.
De qué depende el presupuesto sobre Ruta 5 y Garzón
- Distancia desde la canilla hasta la última zona: más metros de caño principal y de mayor diámetro.
- Cantidad de zonas: casa, entrada, granja y cerco suelen ser cuatro.
- Caudal: si no alcanza, se suma un tanque de acumulación o una bomba.
- Programador: a pila en la canilla para algo simple, eléctrico bajo techo si hay varias válvulas.
- Estado del terreno: pasto alto o maleza antes de zanjear.
El detalle de cada emisor está en cómo instalamos el riego automático. Para el resto del predio, desde el corte hasta la poda, mirá jardinería en Colón Sudeste y Abayubá o directamente los trabajos de jardinería en esta zona. Cruzando la Perimetral instalamos riego en las casas quinta de Colón; hacia el oeste, en las chacras de Lezica y Melilla, y al sur, en los patios de Peñarol.
Preguntas frecuentes sobre riego automático en Colón Sudeste y Abayubá
¿Conviene automatizar el riego de una granja chica en Abayubá?
Si hay frutales jóvenes o huerta, sí: el goteo con programador riega de madrugada, parejo y sin estar pendiente. Para frutales adultos bien arraigados a veces alcanza con regar solo en los meses secos.
¿Puedo regar el cerco y el pasto con el mismo programa?
No conviene. El cerco con goteo necesita riegos largos y espaciados; el césped con aspersión, más cortos. Van en zonas separadas del mismo programador.
¿Qué hago si la canilla queda lejos de la zona a regar?
Se lleva un caño principal enterrado hasta un punto central y de ahí salen los ramales. Si la distancia hace caer mucho la presión, se evalúa un tanque con bomba cerca de la zona.
¿Se puede regar con agua de pozo en Colón Sudeste?
Se puede conectar, pero la perforación la tiene que hacer una empresa registrada ante DINAGUA. Sobre la calidad del agua de un pozo puntual no opinamos sin un análisis.
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